Editorial
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La demanda de teletrabajo
Suele generar alguna ansiedad la búsqueda de teletrabajo. Tenga en cuenta que el teletrabajo no es una profesión y por lo tanto la demanda de parte de contratantes o empleadores se enfocará a profesiones teletrabajables como por ej.: traductores, contadores, arquitectos, diseñadores, ingenieros, secretarias, etc.
Si bien asociamos con la palabra demanda a las empresas o contratantes, son demandantes de teletrabajo también los propios teletrabajadores pero a los fines de este editorial, ellos constituirán la oferta de teletrabajo. Desde hace algún tiempo hemos puesto una guía en nuestro sitio web: http://www.caminandoutopias.org.ar/institucional/guia.php para colaborar con quienes se encuentran en la búsqueda de un teletrabajo.
De todos modos siempre nos preguntamos si con el estado actual del teletrabajo es factible contar con la demanda empresaria de teletrabajos adecuada. Lamentablemente hasta ahora creemos que es insuficiente.
Entonces empecemos por analizar ¿qué es la demanda y la oferta de trabajo?
Primero tenemos que entender que el trabajo es un factor de producción. Es decir se requiere trabajo para producir bienes o servicios. En otras palabras, la demanda de trabajo está en estrecha relación con la cantidad de bienes que se producen.
El precio del trabajo es llamado salario y es otro de los determinantes de la oferta y la demanda. Las subas de éste pueden hacer que el trabajo sea reemplazado por otros factores de producción como por ejemplo: las tecnologías.
Cuando los costos – beneficios de cada factor de producción son analizados por las empresas, estas toman decisiones. Hemos visto que las tecnologías actuales y la robótica han aumentado como factor de producción y han producido un achicamiento del empleo en la Sociedad Industrial, es decir se ha reducido la demanda de trabajo aún cuando en muchas ocasiones hemos visto y vivido momentos económicos prósperos. El comercio internacional es otro de los coadyuvantes que puede sustituir al factor trabajo. Esto quiere decir que la demanda de trabajo es y será insuficiente si lo que buscamos son trabajos tradicionales (1).
Los siguientes cuadros que tomé de mí libro(2) grafican la situación anterior:
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Año |
País |
Más Producción |
Menos Empleo |
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1985 |
Bélgica |
10,6 millones de toneladas de acero |
Ocupaban a 39.200 trabajadores |
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1990 |
Bélgica |
11,5 millones de toneladas de acero |
Ocupaban a 21.200 |
Este cuadro muestra un aumento del 8,5% en la producción y una caída del empleo del 46%.
Algo similar sucedió en Estados Unidos:
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Año |
País |
Más Producción |
Menos Empleo |
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1982 |
EE.UU |
75 millones de toneladas de acero |
Ocupaban a 289.000 trabajadores |
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2002 |
EE.UU |
102 millones de toneladas de acero |
Ocupaban a 74.000 trabajadores |
Este cuadro muestra una situación aún más grave que la anterior: la producción aumentó el 36%, ¡y el empleo disminuyó más del 390%! En otras palabras, en el año 1982 producir una tonelada requería 259 personas… y en 2002 sólo requirió 14.
Pero no hace falta que veamos la realidad de otros países. Un análisis de 2009 realizado en la Revista Realidad Económica sobre el Censo Nacional Económico de Argentina revela los siguientes datos (3):
“La ocupación industrial (poco más de 950.000 trabajadores) supone una expulsión de más de 55.000 personas respecto a una década atrás. En este plano también el fenómeno se reproduce por tercer censo consecutivo y remite a una expulsión de casi 375.000 trabajadores en relación con los ocupados en la última fase del proceso sustitutivo. Así, al cabo de tres décadas, la industria expulsó a casi el 30 por ciento de la dotación de mano de obra ocupada y se constituyó en uno de los sectores que más aportó a la problemática de la desocupación y la precarización laboral.”
Este achicamiento de la sociedad industrial no hace más que empujarnos a buscar oportunidades en la sociedad informacional. Una sociedad en reciente expansión que aún poco conocemos. Por ello es que la demanda de trabajo aún será escasa, pero no seamos negativos sino que pensemos en ser los primeros en capacitarnos y en organizarnos para aprovechar todas las posibilidades que tendremos a medida que ella se expanda y consolide.
Con este escenario en vista, los invitamos a todos a formar parte de Torres de Teletrabajo www.torresdeteletrabajo.com
(1)Recomendamos la lectura del escrito de Montuschi Luisa Perspectivas de los mercados laborales y el objetivo del pleno empleo: http://www.aaep.org.ar/espa/anales/pdf_94/MontuschiLuisa.pdf
(2)¿Cómo empiezo a teletrabajar?, Editorial EDICON, 2010, www.edicon.org.ar
(3)http://www.iade.org.ar/modules/noticias/article.php?storyid=2971